Definición de Eclecticismo!

* Es la selección de lo que se presente como lo mejor en las varias doctrinas, métodos y estilos.
    Las características que debe tener un terapeuta ecléctico son :


  1. Flexibilidad: Ser “rígidamente flexible”. Saber que lo importante es ajustar la técnica a la necesidad. Adaptarse creativamente a las distintas personalidades y culturas de las personas.
  2. Capacidad de observación: La congruencia e incongruencia de los signos de conducta (mirada, gestos, ademanes, tonos de voz, respiración, signos vegetativos, postura, etc.) dicen más que mil palabras.
  3. Amplitud en la orientación en el tiempo:

En la terapia hablamos de 4 tiempos:

a) el aquí y ahora de Perls: lo que está sucediendo ya. Lo que usted acaba de leer ya es pasado. Lo que siente en su cuerpo, lo que ve, lo que escucha “aquí y ahora”.
b) el estado actual: qué sucede en el presente. Qué pasa en las áreas y roles de la persona. Cómo está en su mente, su cuerpo, su rol ocupacional, de pareja, familia y tiempo libre.
c) El pasado
d) El futuro
El terapeuta tiene que tener la capacidad para:

* Utilizar el pasado como experiencia. Con las técnicas necesarias para rescatar los recursos útiles, “cambiar       la historia”, o hacer una “regresión y redecisión” si es necesario.
* Trabajar concretamente en el presente sobre el estado actual.
* Permitir vivir el aquí y ahora (por supuesto en forma natural y realista).
* Orientarse hacia el futuro.

4. Operar desde una concepción teórica que permita la integración de múltiples recursos     terapéuticos: Uno de los más geniales terapeutas de la historia, Milton Erickson, nunca operaba desde una teoría estable. Para él no existía una teoría que abarque todos los casos requiriendo cada uno una nueva hipótesis.
5. Usar diferentes modalidades o “modales”: (biológico, afectivo, sensaciones, imágenes, cognitivismo, conductas y social). Cuanto más modales se utilice, mayor probabilidad de éxito y menor probabilidad de “sustitución” de síntomas.
6. Tener un rol activo: Puede llegar a dar consejos, directivas, indicaciones, tareas, visitar al paciente en su hogar o empresa, arreglar encuentros, planear estrategias, hasta si es necesario expresar cómo se siente.
7. Confiar en la capacidad de “cambio” de las personas: Las personas no “son así”. Con la estrategia adecuada podemos cambiar lo que pensamos, imaginamos, sentimos, decimos y hacemos. Si no obtenemos el resultado deseado cambiaremos la estrategia.
8. Actualizar la información: En un mundo tan informatizado, con tanto acceso a los medios de información, el marco de referencia de las personas también cambió. Esto no significa que lo antiguo ya no sirva. Un buen vino es mejor cuando es añejo. Recordemos eclecticismo es usar lo mejor de cada escuela.
9. Estar capacitado no sólo para “curar” sino para “capacitar”: Concordamos sobre la importancia del desarrollo de “habilidades para la vida” y “habilidades sociales” ya que no todas las personas tienen estos recursos “naturales”.
10. Modestia: No somos omnipotentes. Es poco posible conocer todas las técnicas que se adecuen a todas las personas. Lazarus decía que a veces la mejor estrategia es una buena derivación.